El coronavirus no tiene piedad: el espeluznante dato que asusta a todo Brasil

El coronavirus no tiene piedad: el espeluznante dato que asusta a todo Brasil

A pesar de que Estados Unidos continúa siendo la región más afectada por el coronavirus a nivel mundial, su tasa de mortalidad es mucho más baja de lo que se puede ver en Brasil. La Nación sudamericana tuvo un promedio de cuatro mil decesos diarios la última semana y la enfermedad está empezando a arremeter contra quienes se creían lejos de todo riesgo.

Los jóvenes son el nuevo grupo de riesgo en Brasil. 

Los jóvenes, es decir menores de 59 años y mayores a 18 años, están inundando las salas de terapia intensiva de los hospitales más grandes del país: “Antes era una población que normalmente solo desarrollaba una forma menos grave de la enfermedad”, remarcaron las figuras sanitarias. Luego calificaron este aumento como “significativo”.

La región gobernada por Jair Bolsonaro logró vacunar a una parte sustancial de sus adultos mayores de 70 y 80 años, por lo que ese grupo, que era el más proclive a tener problemas graves de salud, dejó de ocupar las salas de cuidados intensivos. Por esta razón, este aumento inesperado no hizo más que empeorar la situación sanitaria y poner al sistema médico al borde del colapso.

Los ancianos recibieron la vacuna contra el coronavirus.

El problema principal no estaría en el trato en sí de los pacientes con coronavirus, sino en el hecho de que la cantidad de pacientes echaría tierra sobre cualquier otro problema sanitario que pueda llegar a ocurrir en el territorio brasilero. Es decir, si hay un accidente multitudinal, las salas e insumos médicos ya estarán siendo utilizadas por los pacientes con coronavirus y los afectados por el accidente no podrán ser tratados.

Los decesos convirtieron a Brasil en la Nación más afectada por la pandemia el último mes. 

Brasil contabiliza 13 millones de casos de coronavirus desde el inicio de la pandemia, solo por debajo de India, aunque la cantidad de habitantes en el país asiático es mucho mayor, con casi 70 mil nuevos casos en la última jornada y más de dos mil decesos. Todos los dedos apuntan al presidente Bolsonaro, que continúa negando su culpabilidad y sin dictaminar una cuarentena estricta.