Las nuevas restricciones de la Organización Mundial de la Salud buscan eliminar la inequidad

Las nuevas restricciones de la Organización Mundial de la Salud buscan eliminar la inequidad

El hecho de que varias naciones lograron un nivel tal de inoculación que comenzaron a vacunar a todo aquel alejado a los grupos de riesgo, es decir sin enfermedades preexistentes y menor a 59 años, no fue una buena noticia para la Organización Mundial de la Salud. Desde el organismo sanitario apuntaron a que las mayores potencias comiencen a donar inyecciones a las regiones más pobres y afectadas por la enfermedad.

El presidente de la OMS pidió que suspendan las campañas de vacunación en zonas del primer mundo. 

A pesar de que los epicentros de la pandemia, como Estados Unidos y el Reino Unido demostraron una baja considerable en su cantidad de casos positivos y decesos, la institución internacional se mostró especialmente preocupada por lo que sucede en India y en Brasil, además del resto de las naciones muy pobres como para conseguir sus propios fármacos.

Las regiones alrededor de India están mostrando un aumento considerable en casos positivos y decesos, los cuales encendieron las alarmas de la agencia internacional de la salud y llamó a poner en marcha el mecanismo COVAX, con el fin de compartir vacunas con la mayor parte del mundo. La OMS es uno de los principales organismos que se demostró a favor de la liberación de patentes.

Desde la OMS pidieron la liberación de las vacunas y la redistribución del fármaco a zonas más comprometidas.

La institución presidida por Tedros Ghebreyesus se dirigió a muchos gobiernos que estaban practicando: “Nacionalismo con las vacunas", luego remarcó que la escasez del fármaco es una consecuencia directa de la incapacidad de pensar en el bien mayor por parte de las superpotencias mundiales.

Recién ahora, Estados Unidos y la Unión europea llamaron a la liberación de las patentes y aseguraron que donaría parte de su arsenal vacunatorio a las regiones más afectadas, siguiendo los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud, el problema ahora yace en los laboratorios privados.